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INFERTILIDAD DE ORIGEN DESCONOCIDO

INFERTILIDAD DE ORIGEN DESCONOCIDO

INFERTILIDAD DE ORIGEN DESCONOCIDO

Se diagnostica infertilidad de origen desconocido cuando la prueba estándar de infertilidad es normal después de que pasa un año de tener relaciones sexuales sin protección. El estudio diagnóstico estándar incluye análisis de semen, medición de hormonas reproductivas y una histerosalpingografía (HSG) para evaluar el útero y las trompas de Falopio. La incidencia va del 10 % al 20 % en todos los casos de infertilidad. En la mayoría de las incidencias, se puede identificar una causa específica mediante exámenes avanzados.

Los exámenes adicionales anteriormente incluían documentación sobre la ovulación, según el nivel de concentración de progesterona en la mitad de la fase lútea (generalmente, una semana después de la ovulación). Sin embargo, generalmente ya no se realiza este examen debido a que la regularidad de los ciclos casi siempre confirma la ovulación. En las pacientes con ciclos irregulares no es necesario un examen de los niveles de progesterona, ya que estas pacientes tienen ovulación irregular de acuerdo con los antecedentes, lo que puede ser una de las causas de su infertilidad. Los exámenes antiguos, como el examen poscoito o la biopsia endometrial de rutina, ya no son parte de las pruebas de infertilidad estándares o avanzadas.

En la actualidad, los exámenes y las intervenciones avanzadas incluyen una prueba de la reserva ovárica, una ecografía pélvica detallada (para detectar quistes ováricos y fibromas), una revisión de las placas de HSG y una evaluación de los órganos pélvicos mediante laparoscopia. En la mayoría de los casos de infertilidad de origen desconocido, la causa se relaciona con una menor reserva ovárica (que puede diagnosticar un especialista en fertilidad mediante un examen hormonal avanzado y una ecografía pélvica). En otros casos, es necesario que un experto en fertilidad revise las placas de HSG para detectar la presencia de enfermedades en las trompas. Es posible que el medio de contraste pase por las trompas en la histerosalpingografía, pero esto no necesariamente significa que las trompas están abiertas y que funcionan bien.

Una evaluación por laparoscopia puede ser beneficiosa para casos de endometriosis, descubrimientos de HSG anormales, dolores pélvicos, periodos menstruales dolorosos, fibromas, adherencias pélvicas o quistes de endometriosis (endometriomas) en la ecografía pélvica. Aunque se están desarrollando exámenes adicionales para identificar mejor las causas de la infertilidad, ninguno demostró ser confiable al momento de identificar la causa en casos de “infertilidad de origen desconocido”. También se propusieron algunas opciones de tratamiento, pero ninguna de estas intervenciones demostró ser efectiva.

Las posibilidades de concebir cuando se tiene infertilidad de origen desconocido son del 1 % al 3 % por mes, en comparación con las posibilidades de una pareja fértil que son del 10 % al 20 %. Estos porcentajes se basan en tasas acumuladas de embarazos y dependen de manera significativa de la edad reproductiva de la mujer. Las tasas generales de embarazos aumentan con el tiempo gracias a intentos adicionales; sin embargo, tienden a mantenerse igual por intento o por ciclo.

Es posible que el tratamiento de la infertilidad de origen desconocido requiera que se continúe con las relaciones sexuales programadas durante un tiempo para casos de infertilidad en etapa temprana y en parejas jóvenes con una evaluación de infertilidad completamente normal. En otros casos, el tratamiento de primera línea generalmente es Clomid con una inseminación intrauterina (IIU) o medicamentos inyectables con hormonas foliculoestimulantes con IIU. Los objetivos de estos tratamientos son aumentar la cantidad de óvulos que llegan a la etapa de maduración y permitir ovulaciones múltiples (superovulación). Al mismo tiempo, se puede colocar una inyección de esperma en el útero (inseminación intrauterina o IIU) cuando se ovula, para aumentar aún más las posibilidades de embarazo. Las posibilidades mejoran por medio del aumento de la cantidad de óvulos y esperma en las trompas de Falopio.
La superovulación (mediante Clomid o inyectables) y la IIU son lo más recomendable para las parejas jóvenes con infertilidad de origen desconocido, pero es posible que el beneficio sea limitado para las mujeres en edad reproductiva avanzada. Esto se debe a que la reserva ovárica puede peligrar (disminución de la cantidad de óvulos en los ovarios) en algunos casos de infertilidad de origen desconocido, a pesar de la manifestación normal de niveles de hormonas foliculoestimulantes y estrógeno.

En la población más joven, el Clomid y la IIU pueden aumentar las posibilidades de embarazo de una tasa de referencia del 1 % al 3 % a un 6 % u 8 % por ciclo o intento (si la pareja continúa intentando por cuenta propia). El tratamiento con Clomid e IIU puede continuarse hasta 3 o 4 ciclos antes de proseguir con un tratamiento más agresivo, que incluya hormonas foliculoestimulantes inyectables e IIU. Este tipo de tratamiento también se continúa por 3 o 4 ciclos antes de que se considere una opción de tratamiento más agresiva, que suele ser la fertilización in vitro (FIV). Las posibilidades con medicamentos inyectables e IIU aumentan del 5 % al 15 % por ciclo, en comparación con las posibilidades que tienen las parejas que no se tratan, del 1 % al 3 %, y las de aquellos ciclos con Clomid más IIU, del 4 % al 8 %.
Si ninguno de estos tratamientos produce resultados exitosos, la FIV se convierte en la mejor opción de tratamiento y genera una tasa de éxito del 50 % por ciclo. Todos estos porcentajes muestran las tasas de éxito en mujeres menores de 35 años y las cifras disminuyen a medida que aumenta la edad reproductiva en todas las opciones de tratamiento. En general y sin importar la edad, la FIV produce la tasa de embarazo más alta, en comparación con otras opciones de tratamiento. Además, es el tratamiento recomendado para la mayoría de las parejas con infertilidad de origen desconocido.

Cada caso de “infertilidad de origen desconocido” es único y puede explicarse y tratarse si se identifica la causa exacta mediante exámenes avanzados. En tales casos, las tasas de éxito pueden variar y, por lo general, son más altas que en casos de verdadera infertilidad de origen desconocido. El Dr. Bayrak recomienda que los pacientes busquen la opinión de un experto cuando se les diagnostique “infertilidad de origen desconocido”.